Mariana Ludmila

Rebelde de la educación y divulgadora de las ciencias del aprendizaje

Hola, soy Mariana

Hija de madre desescolarizada y con un enorme conocimiento cultural, decidí desescolarizarme a los 16 años. Desde entonces, el aprendizaje no formal e informal que adquirí recorriendo carretera, tomo gran relevancia en mi forma de concebir la educación.

Como docente, me percibía como rebelde de la educación, pero nunca lo fui realmente sino hasta que me convertí en madre. Mi hija mayor se desescolarizó a mitad de ciclo escolar en tercero de primaria, mientras la pequeña sólo asistió 6 meses a Segundo de Preescolar. Dicen que una vez que sales de la jaula, es muy difícil regresar a ella; y eso fue lo que me pasó: cuestionaba las dinámicas estandarizadas de la escuela, por lo que decidí tomar la responsabilidad de la educación de mis hijas en mis manos y comenzamos como homeschoolers. Poco nos imaginaríamos que, poco a poco, la responsabilidad de su propio aprendizaje lo tomarían ellas en sus propias manos, al convertirse en unschoolers radicales. 

La mayor, ahora cursa la carrera que eligió desde los 11 años, en una universidad escolarizada, por decisión propia. 

La menor tiene muy claro su camino, y prepara su ingreso a la universidad.

Como hija de madre desescolarizada, adolescente que estudió sin escuela, madre de dos hijas autodidactas y autodirigidas, docente y ejecutiva que tuvo la oportunidad de ver cómo se maneja la educación desde lo público, lo privado y el sector sin fines de lucro en diferentes países, tuve la oportunidad de conocer a personas que estudiaban el aprendizaje más allá de la visión tradicional formal. Aprendí de ellos a desmontar algunos de los mitos más comunes relacionados con la escolarización y la educación.  Y me di a la tarea de iniciar desescolarizados, para compartir, con aquellas personas interesadas, todo aquello que fui aprendiendo de grandes maestros y mentores.

Creo firmemente que:

“El futuro es decentralizado y autodirigido.”

Sobre Desescolarizados

Inicié desescolarizados en 2017 cuando, tras salir de OLPC, comencé a notar que el sector del Homeschooling estaba creciendo exponencialmente en América Latina.  A pesar de que me dio gusto notar que las familias buscaban retomar el poder de la educación en sus manos, lo que he dado en llamar “la reapropiación del aprendizaje”, también había un incremento de personajes que deseaban lucrar con la falta de información sobre cómo hacerse cargo de su propio aprendizaje y del de sus pequeños.

Noté que los consejos y asesorías, se limitaban a vender y recomendar currículums, planes, programas y servicios a través de escuelas sombrillas, como si fueran la solución única a su camino educativo. Sin embargo, nadie se concentraba en lo esencial: las emociones y el aprendizaje a través de los intereses de los chicos, pero sobre todo, la individualidad por la que todos aprendemos de formas distintas. En su mayoría, las recomendaciones comenzaban por: desconfinar a los niños de la escuela para repetir los patrones de escuela dentro de casa y llenar libros en la mesa del comedor por 4 o 5 horas.

La desescolarización va mucho más allá de sacar a los chicos de la escuela y comienza por comprender la ciencia del aprendizaje, como parte de las ciencias cognitivas. A partir de ahí, continúa con trabajar en ir rompiendo con creencias y de la educación tradicional formal y con los paradigmas de lo que Ivan Illich llamaba el currículum oculto. Ahí comienza desescolarizados, en trabajar en nuestra desintoxicación mental, porque no podemos dar a otros lo que no tenemos.

Hacer la diferencia

Tú tienes la ventaja de poder tomar la educación en tus manos. El aprendizaje autodirigido puede darse desde la escolarización, desde la educación sin escuela. Sí, también hay escuelas que desescolarizan. Sin embargo, muchos niños, alrededor del mundo, aún carecen de oportunidades que los lleve por el camino del verdadero aprendizaje.

Con tu ayuda, lograremos crear un cambio significativo para el mundo.