Formación para el futuro

Texto por: Mariana Ludmila Cortés

Siempre he pensado que todos somos educadores. De manera directa o indirecta, alguien nos ve y aprende algo de nosotros. Constantemente estamos bajo el escrutinio de otros y qué mejor que poder ser un buen modelo a seguir. Sin embargo, cuando directamente elegimos tomar en nuestras manos la educación de otras personas, ya sea como docentes o padres de familia, deberíamos ser altamente conscientes de qué parte de nuestra responsabilidad es ayudar a que la persona a nuestro cargo esté bien preparada para el futuro.

Al saber que el futuro es incierto, es complicado formar a alguien asegurándole felicidad y éxito; pero sí podemos fomentar el desarrollo de las habilidades que les permitirán afrontar cualquier incertidumbre sin paralizarse por no saber cómo actuar. Para lograr esto, es necesario que el educador tenga conocimientos sobre las tendencias futuristas globales y la capacidad de proyectar distintos escenarios que podrían suceder dentro de 20 o 30 años.

Concentrar el conocimiento solamente en un currículo y bajo los estándares establecidos por los gobiernos, no nos va ayudar a lograr esta proyección lo suficientemente rápido. La realidad -aquí entre nos- es que tras haber visitado diferentes países y trabajado con distintos ministerios de educación, me di cuenta que ellos mismos no saben hacerlo, y si alguno comienza a abrir los ojos, es muy complicado que implementen a gran escala a la velocidad que necesitamos.

Organismos como las Naciones Unidas ayudan a los gobiernos a alcanzar y acelerar la implementación de los objetivos predefinidos en diferentes áreas, incluyendo la materia educativa.

Para fomentar una visión global, les presentaremos las tendencias globales hacia el 2030; incluiremos los temas relacionados a la Agenda de Desarrollo Sostenible 2030 de las Naciones Unidas. Aquí https://desescolarizados.org/ods/ puedes leer más sobre ella.

Ofreceremos una visión global para ayudarte con la preparación de los chicos hacia el futuro pero sin perder nuestro objetivo príncipal: el empoderamiento del individuo a través del aprendizaje autodirigido.