Innovación en America Latina

Texto por: Óscar Esquinca Ozorno

La innovación es un componente que escuchamos día a día, pero ¿cómo vamos?, ¿nos ayuda en nuestro diario acontecer? Puedo anticipar la respuesta y decir que sí. Y, ¿cómo podemos converger en las áreas del STEAM para crear productos innovadores, usando la creatividad para crear una región innovadora?

La innovación la podemos definir, según la RAE cómo: 1. Acción y efecto de innovar. 2. Creación o modificación de un producto, y su introducción en un mercado. Podemos encontrar la definición de la OCDE cómo: un proceso iterativo activado por la percepción de una oportunidad proporcionada por un nuevo mercado y/o un nuevo servicio y/o un avance tecnológico que se puede entregar a través de actividades de definición, diseño, producción, marketing y éxito comercial del invento. Aunque esto pueda encasillar a la innovación a una idea muy estrecha, al parecer, en América Latina no se ha presentado la innovación como en otras partes del planeta; baste revisar las estadísticas de propiedad intelectual y nos daremos cuenta que América Latina no es una región prolífica para el desarrollo de patentes contra la capacidad que sí podríamos tener.

La innovación la generamos día con día en el área de las STEAM; en las ciencias, por ejemplo, es el motor que nos hace buscar el pensar fuera de nuestro conocimiento común; en la tecnología, nos obliga a desarrollar una nueva solución a un problema; en la ingeniería, a buscar la forma de mejor resolver un problema y sobretodo, la mejora de la solución; en las matemáticas, buscamos la forma de simplificar nuestro razonamiento y volverlo comprensible; y, en el arte, el papel que juega y que nos ayuda al desarrollo de la creatividad a entender el problema desde algún ángulo nuevo que nos obligue a voltear a ver el lugar dónde a lo mejor no creemos que tengamos la solución.

La innovación tiene que ser la implementación de las nuevas ideas que nos generen un valor -es la creatividad-, que requiere de la ejecución y después de la comercialización de las ideas. Desde ideas básicas como la de Khan Academy, en la que un profesor empezó a desarrollar unos videos en YouTube para explicarle a su prima el entendimiento de las matemáticas a kilómetros de distancia, hasta convertirse en una de las páginas pioneras de la educación a distancia. ¡Khan Academy significa dar un salto apreciable en el conocimiento!

América Latina es un semillero de oportunidad y potencial para las ideas, las carencias y las necesidades que tenemos para detonar y buscar la innovación en lo que hacemos diario. Es necesario que impulsemos a nuestros niños a ser curiosos, a que pregunten, y sobretodo, actúen para buscar cómo resolver un problema de forma distinta. La innovación es lo que nos puede ayudar como región; no tenemos ni el 1.0% en la región como porcentaje del PIB en Investigación & Desarrollo, tenemos que innovar para generar valor al desarrollo de la región. Sí existen algunas grandes innovaciones, pero podemos ser jugadores en la escena mundial, como es el caso del arquitecto Alejandro Aravena, quien innovó y triunfó con su modelo de vivienda social, hasta ser reconocido con el Premio Pritzker, el principal galardón para honrar a un arquitecto en el mundo, referido como el Nobel de Arquitectura.