¡La literatura se contagia!

Texto por: Ma. Cristina Ozorno

«Somos cuentos de cuentos contando cuentos…». José Saramago

Decíamos en la columna anterior que la literatura es una de las bellas artes: ¡el arte de la palabra por excelencia! La literatura es arte porque busca la belleza y el goce estético. Además, también, es una expresión cultural. La literatura utiliza la palabra como instrumento para expresar ideas, ideologías, sentimientos, sensaciones extraordinarias, reacciones espirituales, impresiones profundas, entre otras muchas cosas, que el escritor, con su talento e ingenio, produce en el lector.

La literatura como cultura ofrece toda una gama de posibilidades para conocer el mundo. La creación literaria o una obra literaria presenta interpretaciones de la realidad ya que pone en juicio las creencias aceptadas y refleja formas de vida diferentes a las que conocemos y así, el lector, tendrá una nueva propuesta de cómo contemplar el mundo. Cuando se trata de la ciencia de la literatura es cuando nos referimos a la teoría literaria o teoría de la literatura, que es una disciplina que se ocupa, simplemente, de los principios, las normas, los saberes de qué es y cómo se construye la literatura, en la que debe de haber reflexión y análisis. ¡Leer es más que rellenar huecos con nuestra propia experiencia!

Al ser el hombre el objeto de estudio de la literatura, el hombre lee para encontrar todo lo que piensa, ya que la literatura expresa todo lo inexpresable a través del lenguaje y es en ese momento que el hombre ejerce libertad plena de interpretar qué dice y cómo lo dice el autor en una obra literaria. La interpretación es un espacio de libertad, ya que un lector debe ser honesto consigo mismo; así, el lector va descubriendo el placer del texto. Con la lectura, te escapas de la realidad, pero a la vez, estás más aferrado a la realidad.

Ahora bien, ¡sin lectura no hay literatura! Pero, ¿qué es leer literatura? Leer es interpretar y comprender las palabras del texto escrito. Leer es una actitud voluntaria que conlleva un grado de dificultad, ya que al leer vamos recreando lo leído. Por eso la literatura requiere de una lectura más exigente que cuando leemos cualquier otro texto que se nos presente en el camino, y sólo  lo decodificamos como una técnica simple. Leer literatura es interactuar con el texto y comprenderlo. Decía un gran escritor del siglo pasado, Ezra Pound que “La gran literatura es lenguaje cargado de sentido hasta sus últimas posibilidades”. Esto significa que la literatura dice más que lo que dice y menos de lo que dice; ya que nada le falta y nada le sobra. Recordemos que el autor propone una obra cargada de sentido que la interpretamos a partir de la plataforma de la filosofía: ya que la realidad es todo lo que existe. Al respecto, hablaremos más en nuestra siguiente edición.

Para todos los niños desescolarizados, sugiero que los padres coloquen obras literarias en cualquier parte de la casa, en la cocina, en la recámara, en la sala o en cualquier otro lugar, incluso, llevarlos en el coche, y vean que los libros son parte esencial de las actividades de la casa y la famiia; pero eso sí, explícales para que sepan y conozcan, también, que hay un lugar específico para los libros que se llama biblioteca. Ayuda a tus hijos a iniciar su propia biblioteca. Ésta puede ser un librero, una repisa o un estante, en donde, a la hora de ordenar, sepan que son sus libros.

¡Démosles de leer a nuestros hijos así como les damos de comer! Si ellos ven libros por doquier, la curiosidad los llevará a leerlos. Si todavía no saben leer y están en proceso de la lectoescritura, dales cuentos con puras imágenes para que ellos interpreten el significado de la historia y descubran de qué se trata. Explícales cómo está escrita y hazles notar que la literatura es la puerta de entrada de los sentimientos. Un tip más, si te ven leer, recuerda que es porque ¡La literatura se contagia!