Todos somos desescolarizados

Texto por: Jorge Ozorno

Somos desescolarizados porque la escolaridad no es un destino sino un proceso; un viaje de múltiples rutas, un mecanismo de ensayo y error, de repetición y reflexión; el que se detiene en el camino de la ‘escolaridad’ se estanca, pierde la plasticidad del pensamiento para estar siempre al borde de lo nuevo. Somos desescolarizados porque el conocimiento, además de exponencial en su acumulación es también acelerado; la tecnología y sus aplicaciones nos han facilitado el camino.

Ser desescolarizado es un privilegio y el hecho de admitirlo, nos da la motivación para seguir en el camino de la exploración, en la ruta de la experimentación, de estar en la aventura continua de conocer, saber, aprender, imaginar y crear. La desescolarización en la condición de privilegio que cito, tiene que ver con la “innovación social”.

Hay una diferencia enorme entre “la invención y la innovación”, entre el inventor y el innovador. Los primeros -según los que saben- son muy pocos, y en muchas ocasiones sus inventos no son tan beneficiosos como los innovadores. El caso de Tomás Alba Edison, que nos regaló el foco, o el caso de Steve Job, que nos endeudó con sus teléfonos y computadoras, son los más celebrados. ¡Ambos fueron grandes innovadores! Los inventores y los innovadores deben ser creativos, -es más fácil ser innovador que inventor- pero en cualquier caso, es el proceso creativo el que nos lleva a la innovación. La pregunta entonces sería, ¿cómo ser mas creativos para ser innovadores ?

La primera etapa del proceso creativo es la de entender que el ‘pensamiento crítico’ no es otra cosa que la explosión del “sentido común’; un buen plomero sabe cómo resolver una fuga de agua y un buen diseñador sabría cómo diseñar un ‘control remoto para la tele’ que sea fácil de usar.

La innovación es eso que se nos ocurre para que los procesos, los objetos, las paellas, los carros y las ciudades sean mejores. Para los que hemos tenido acceso a los beneficios de la movilidad, la conectividad y la tecnología sabemos que la llamada inteligencia artificial, por un lado, ha facilitado nuevas maneras de comprar, de interactuar con los otros, y mucho más…

Dejo esta introducción sobre ‘innovación social’ para el siguiente número.