Programa 29 días I: DigitalMente
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Fase 1: CAMBIANDO MENTALIDADES Y CONSTRUYENDO UNA COMPRENSIÓN FUNDAMENTAL
DM1 - Día 1: Nombrando al dragón. ¿A qué le tenemos miedo realmente? -
DM2 - Día 2: El superpoder
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DM3 - Día 3: Aprender es construir, no recibir.
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DM4 - Día 4: Herramientas para pensar
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DM5 - Día 5: El placer de la "Diversión difícil"
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DM6 - Día 6: El poder del aprendizaje en contexto haciendo relevante la tecnología
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DM7 - Día 7: El guía que aprende al lado
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Fase 2: Fundamentos del Aprender a Aprender Potenciados por la TecnologíaDía 8: ¿Qué significa "Aprender a aprender" en el siglo XXI?
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Día 9: La curiosidad como motor del pensamiento computacional con el cuerpo.
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Día 10: "Objetos para pensar" en la práctica cotidiana (y sin temor a equivocarse).
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Día 11: El poder de hacer preguntas poderosas (y cómo la tecnología ayuda a investigarlas).
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Día 12: Aprender del error: La depuración (debugging) como parte esencial del aprendizaje.
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Día 13: Colaboración y aprendizaje social en entornos digitales significativos.
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Día 14: Identificar una habilidad de "aprender a aprender"
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FASE 3: COMPRENDIENDO LA MENTE DEL APRENDIZ (Y LA NUESTRA)Día 15: Tu mente es una sociedad
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Día 16: Las plantillas de la mente
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Día 17: Líneas-C: Los cables de nuestra memoria emocional
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Día 18: El espejo de la mente: Cómo construir afuera organiza lo que somos dentro.
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Día 19: Coleccionar caminos, no respuestas. Fomentando la inventiva
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Día 20: La máquina de las emociones: El pensamiento que se siente
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Día 21: El poder de un guía y una tribu: Ampliando la mente juntos
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Fase 4: Hacia la maestría personal, la integración personal del aprendizaje y la visión del futuroDía 22: La gran expedición del aprendizaje
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Día 23: Del sueño a la realidad – Estrategias para un aprendizaje tecnológico posible
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Día 24: El Arte de aprender a aprender: Pensando sobre nuestro pensamiento
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Día 25: La personalidad expandida: Cómo la tecnología nos remodela y cómo aprender de quienes ya viven en el futuro.
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Día 26: IA en la educación: ¿Mayordomo mágico o compañero creativo?
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Día 27: La brújula ética: Usando la tecnología con humanidad.
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Día 28: Recapitulación robusta: Las ideas centrales como guía para un mundo cambiante.
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Día 29: Plan de acción: Tu viaje comienza ahora.
Participantes 16
DM1 – Día 1: Nombrando al dragón. ¿A qué le tenemos miedo realmente?
Te doy la bienvenida al programa DIGITALMENTE, que pretende llevarte a entender con fundamentos el uso de la tecnología en niños y jóvenes. En este primer día vamos a abordar lo más esencial: el miedo.
He decidido dejar abierto este primer módulo, de 29, para que todos puedan escucharlo.
Si te interesa inscribirte en el programa completo para dejar atrás los argumentos vacíos sobre el uso de la tecnología, aprender a gestionar el tiempo de pantalla y descubrir cómo, cuándo y por qué abordar el uso de la tecnología, puedes hacerlo AQUÍ.
Nota: Puedes subir o bajar la velocidad de reproducción del audio dando clic en los 3 puntos que aparecen dentro del video.
Actividad y reflexión del día: Esta noche, o cuando tengas un momento de calma, toma un cuaderno o simplemente cierra los ojos, dedica unos minutos y pregúntate:
- ¿Cuál es mi mayor miedo sobre la tecnología y los niños que acompaño? No intentes resolverlo. Solo nómbralo. Escribe ‘Tengo miedo de…’. Dale forma.
- ¿Cuáles son mis preocupaciones más recurrentes sobre la tecnología y los niños?
- ¿De dónde creo que vienen estos miedos?
- ¿Son por experiencias propias, por lo que escucho, por la rapidez de los cambios? Escribe tus respuestas en un diario o en la bitácora que encontrarás abajo.
Respuestas
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Después de escuchar el último audio, me quedo con esta frase del día 24 como comentario a este grupo de reflexiones del día 1: Dominar el arte de aprender sobre nuestro propio aprendizaje es el antídoto definitivo contra el miedo futuro.
– Desarrollo de una consciencia metacognitiva.
Acompañar procesos tecnológicos dirigidos a la niñez despierta en mí una serie de temores. No son miedos infundados, sino el reflejo de una gran responsabilidad, que proviene tanto de la experiencia como de la rapidez con la que cambia el entorno digital. Esta velocidad a veces me hace sentir fuera de onda. 🙂
El primer gran obstáculo para mí es la vulnerabilidad ante la información. En un océano digital plagado de datos falsos, surge el miedo latente de ser engañada y la dificultad de encontrar fuentes verdaderamente confiables. Si para los adultos es complejo discernir, el reto se multiplica al intentar construir un espacio seguro para los niños y las niñas a quienes acompaño.
De ahí se desprende una preocupación pedagógica crucial: no saber cómo acompañar ni cómo guiar un proceso de investigación en la niñez desde la tecnología propiamente, dejando de lado el consumir para empezar a generar o crear junto a ellos. La tecnología avanza a un ritmo vertiginoso y, al estar formada bajo estructuras distintas, a veces siento el peso del conductismo, esa vieja escuela que me enseñó a solo consumir y a aceptar la información brindada. Esto choca de frente con la libertad que exigen las nuevas herramientas digitales.
Este choque, cultural y generacional, crea un ambiente propicio para que surjan los miedos relacionados con la edad y la crianza, que a veces alimentan el sutil “síndrome del impostor”. En ocasiones me cuestiono si poseo las competencias necesarias o si realmente puedo generar acompañamientos efectivos. En el ámbito análogo, tengo la certeza de que puedo acompañar a otros, ya que cuento con múltiples herramientas para guiar procesos de investigación. Sin embargo, cuando pienso en la tecnología como una herramienta más, a veces tan invisible como las que existen en el mundo análogo, me paralizo y no logro imaginar cómo podría utilizarla.
Finalmente, el entorno digital no me involucra solo a mí y a las personas que acompaño; los hilos se extienden también hacia el entorno cercano. Aparece entonces la incertidumbre de no saber con certeza cómo acompañar o convencer a las familias o a la red de contactos sobre la validez y seguridad del acompañamiento en un mundo donde las familias temen, con justa razón, los riesgos de las pantallas. Argumentar y demostrar el valor educativo de la tecnología se vuelve una tarea tan indispensable como compleja.
Asumir estos miedos no significa detenerse; al contrario, es reconocer que nacen con la rapidez del cambio de mi propia historia. Este es el primer paso para transformarlos en una guía empática, asegurando que la tecnología sea un puente y no una barrera para las nuevas generaciones.
se dice que “quien nada sabe nada teme” y asi hemos visto como las personas se dejan consumir por la tecnologia, que en realidad ya no solo es tecnologia sino mercadotecnia la cual busca que las personas sean el producto y el consumista perfecto. por otra parte el miedo es un mecanismo de defensa que naturalmente viene acompañado de valentia para investigar y averiguar como funcionan las cosas y para que sirven, pero las personas actualmente estan moldeadas a propostito para perder sus instintos y no averiguar sino solo dejarse llevar y confiar plenamente en la informacion que aparentemente esta sustentada por expertos.
el miedo podria ser, perder el instinto y dejarse influenciar, moldear y dejarse consumir no por la tecnologia sino por la ignorancia y falta curiosidad para averiguar de donde vienen y para que sirven los nuevos productos tecnologicos.
<3
Ivonne concuerdo contigo en cuanto a como podemos perdernos sin saberlo navegando un mundo que realmente desconocemos…creo que la otra cara de la moneda es cuando, comienzas a informarte y tal como pasa con los algoritmos… solamente vemos o nos enfocamos en los que perdemos, en lo que nos quita y nos dejamos atrapar por nuestros miedos bien fundamentados, ignorando una perspectiva mas valiente y curiosa con la posibilidad de encontrar las partes de como si apprtan y tener las agallas para abordarlo desde ese nuevo punto. Eso es lo que me ha devuelto este curso.
me encantó “el miedo es un mecanismo de defensa que naturalmente viene acompañado de valentía para investigar y averiguar como funcionan las cosas y para que sirven”.
Efectivamente, creo que es parte del sistema que hace que perdamos ése empuje natural que nos brindaba el miedo. Y ahora solo dejar el miedo a no pertenecer.
Mis hijos aún están pequeños y los niños con los que trabajo también. Veo que el juego libre, la imaginación y la conexión sin pantallas son una de sus mayores fuentes de felicidad, y sé que durante gran parte de la infancia se puede crecer perfectamente bien sin ellas. Sin embargo, me preocupa el futuro: ¿se estarán perdiendo de algo importante si no tienen acceso temprano a la tecnología? Al mismo tiempo, observo a muchos niños que pasan gran parte de su tiempo frente a pantallas y noto cómo pueden volverse menos creativos, más apáticos y menos interesados en el mundo real. Creo que estos miedos vienen, en parte, de lo que he leído, escuchado y visto sobre los posibles efectos negativos de las pantallas en la primera infancia, así como de mi deseo profundo de proteger el desarrollo, la curiosidad y el bienestar de los niños que amo y acompaño.
<3
Cuando la tecnología se utiliza como herramienta me parece genial, me gusta; aunque en ciertas ocasiones me noto que prefiero no hacerlo por temor al error. Pero aún así lo hago porque ya entendí que el error también es un aprendizaje.
Temo que el uso prolongado de la tecnología digital como los videojuegos o las redes sociales causen adicción y que ahora los niños prefieran estar en las pantallas que salir a conocer la vida real sin pantallas, por la misma razón el sedentarismo y la falta de actividad física podría provocar daño a su salud. Estar en la naturaleza, ver correr el agua de un río, las aves volar ya no los llena, les parece aburrido.
Si la causa de todo esto es un miedo primario a la desconexión, al vacío, entonces esa adicción podría ser de igual manera con las drogas, alcohol, apuestas, mujeres., etc.Nosotros fomentamos esa desconexión? qué estamos haciendo nosotros para evitarlo?. Tendríamos que trabajar primero con nosotros mismo.
Conecto con tu comentario y creo que todo en la vida es un balance. No podemos alejarnos de la tecnología digital pero tampoco debemos ser adictos a ella que es donde entra la pregunta: para qué la estoy utilizando? Soy consumista o creador? Y de ahí el poder utilizarla a nuestro favor sin dejar de vivir experiencias de la vida como conversar con personas a nuestro lado, caminar en la naturaleza o hacer ejercicio, salir a comer con amigos, leer un buen libro, etc…
Mi mayor miedo es entrar al agujero del Conejo y no saber orientarme y salir de allí con algo de valor, pero me atrae irremediablemente. No necesito que me den un mapa, ni lo quiero. Lo que quiero es entrar en contacto de nuevo con mi explorador interior, competente y audaz.
<3
Estoy totalmente de acuerdo, Víctor. En este momento no es tanto el miedo a la tecnología tal cual o a dañar o romper algo, es miedo a no saber para dónde agarrar o qué camino tomar para acompañar mis propios procesos de investigación o procesos pedagógicos y también a quienes acompañamos con la certeza de no llevarles y llevarme por caminos equivocados. Hoy día puedo decir que aún no sé cómo encontrar herramientas tecnológicas con pisos bajos y techos altos. Supongo que con lo siguiente que venga en la maestría iremos sabiendo cómo acomodar las ideas y necesidades que surgieron con este curso.
Tengo miedo de que mis hijos e hija adolescentes prefieran quedarse en casa con la compu a salir y conectar con otros seres vivos. Que eso les genere una desconexión que provoque dificultad para cultivar relaciones favorables y significativas, que se vulnere su seguridad y además sean sobre estimulados y que esto sea convierta en un impedimento para descubrir, disfrutar y desarrollar sus gustos, habilidades.
<3
Esa tensión entre lo digital y lo vivo parece que atraviesa nuestros usos de la tecnología. No sólo de los jóvenes. Yo me encuentro mucho en ese predicamento. Creo que hay que cultivar con plena intención las dos cosas (que no siempre están divorciadas). Encontrar el cómo sí del que habla Mariana en el curso.
Eso da mucho miedo… pero creo que está en nosotros como adultos modelar el uso de la tecnología digital como herramienta para crear. Yo converso mucho con mis hijos de esto y a través de preguntas invito a que hagan un uso más consciente de la tecnología.
creo que hoy, poniendo comentarios al primer dia despues de haber escuchado los 29 dias me da una sensación juguetona y me surgen las frases”ahora ya se más” , “ya se de que se trata esto”… hoy pienso que me da miedo lo fácil que es perder la consciencia de la agencia y veo la importancia de tener materializado algo que me recuerde este compromiso conmigo misma
Tengo miedo de no saber lo suficiente para ser una buena guía. en realidad me preocupa que los niños terminen de perder el amor por los libros y esto lo detonó, una investigación que hice para mi trabajo de maestría, el tan bajo porcentaje de niños, adolescentes y adultos lectores.
<3
Tengo miedo de que mi hijo se desviva en imitar a otros para sentirse aceptado, para ser parte, de que se exponga con mayor rapidez a datos no adecuados a su edad (complejos, distorsionados).
Tengo miedo que no me alcance el tiempo para entender ese mundo digital que cambia tan rápido
Tengo miedo que le salte contenido que pueda dañar/confundir su manera de entender y acercarse al mundo, contenido perverso, creado por adultos inmaduros y enfermos
<3
Tengo miedo a que personas con las que he tratado durante diferentes etapas de mi vida. Vulneren mi privacidad por medios electrónicos.
<3
Más que el miedo a la tecnología, es más el uso que se le da por parte de los usuarios, en donde por el desconocimiento de sus posibilidades y también sus contras para nuestro desarrollo, como la sobreinformación, la sobreestimulación, puede confundir, distincionar, el mar de posibilidades que la tecnología trae consigo.
<3
No tengo miedo a la tecnología ni como mamá ni como educadora. Lo que me da miedo en la sociedad es el uso sin consciencia poniéndose en riesgo jóvenes frente al crimen organizado (poca capacitación de seguridad). En casa fue un tema que trabajé con mi hija hace varios años (hoy tiene 19 años), que lo entendiera no fue sencillo , sin embargo con charlas continuas, supervisión constatante, así como la generación de confianza y el apoyo profesional lo logramos como familia. Hoy usa la tecnología a su conveniencia emocional, social y de aprendizaje según ella considere. Siempre claro teniendo en cuenta que el aprendizaje mutuo (ella y nosotros) es constante.
Mi hija menor por el contrario aprendió de la escucha (las charlas que teníamos con su hermana). Ella pregunta cuando algo se le hace poco seguro.
Cómo acompañante en la educación veo en los jóvenes poco uso de la IA como herramienta y más como un solucionador, sin embargo observé que durante la materia que impartí la retroalimentación constante y la participación de los jóvenes ayudó a que se profundizara en la información generando un conocimiento significativo.
Más adelante en el programa se abordarán algunos de los temas que mencionas. Muy oportuno.
Muy interesante tu respuesta