Cómo enseñar emprendimiento

Texto por: Robert H. Hacker

En el artículo del número pasado establecí que he enseñado emprendimiento en varias universidades durante más de 13 años. También afirmé que creo que para gestionar el bienestar económico propio en el siglo XXI, existen tres opciones: emprendimiento, pequeñas empresas de un dueño o el trabajo por proyectos.

En esta edición me gustaría retomar el emprendimiento, definir el espíritu emprendedor y después hablar sobre cómo enseñar emprendimiento a niños de etapas entre preescolar hasta preparatoria.

Para comenzar una definición de emprendimiento, tal vez sea útil distinguirlo de las pequeñas empresas de un dueño. Los políticos y algunos otros usan los términos indistintamente, pero eso no es acertado. El emprendimiento puede entenderse como la unión de dos conceptos: exploración y explotación. La exploración es donde se identifica y clasifica el mercado para un problema y una solución. Como uno evalúe el mercado será como creará el límite de la oportunidad. Cuando uno lee acerca de la visión en el emprendimiento y sobre la creación de unicornios (compañías de miles de millones de dólares), en realidad se trata de una discusión sobre exploración y oportunidad. La explotación es la ejecución durante la oportunidad y escalar (hacer crecer) es el objetivo. La escalabilidad es donde aparece la diferencia entre el empresario y el propietario de la pequeña empresa. El propietario de la pequeña empresa sólo quiere un negocio que satisfaga lo suficiente un estilo de vida o el ego. El emprendedor, desde el principio, quiere construir una compañía lo más grande posible.

Si damos un paso atrás para reflexionar, uno se da cuenta de que el marco explorar-explotar del emprendimiento es el mismo marco de la ciencia de los sistemas de complejidad que explica el comportamiento de las hormigas y los humanos. Una hormiga sale por la mañana (explora), encuentra una fuente de alimento y luego indica a las otras hormigas que vengan a explotar la fuente de alimento. En los humanos, el fenómeno de exploración se demuestra mediante nuestro instinto de supervivencia y, nuevamente, el resultado se aplica al encontrar agua y alimentos. En los humanos, el comportamiento de explotación se muestra en la reproducción. Quizá este punto acerca de la reproducción sea más fácil de ver si sustituimos la explotación por «escalar». (Me abstendré de una digresión sobre cultura, sexo y género.) Sobre la base de este marco de exploración-explotación para explicar el emprendimiento, en un artículo reciente “Los fundamentos del emprendimiento: Grandes oportunidades de mercado que se han repetido durante 40,000 años”, he presentado el argumento de que el emprendimiento es la forma natural del comportamiento económico. Para los lectores interesados, este artículo también profundiza en la relación entre iniciativa empresarial y complejidad.

Tal vez el lector debería preguntarse por qué creo que el espíritu emprendedor, y no la administración de pequeñas empresas, es el comportamiento económico natural. En los sistemas complejos, hay agentes, -por ejemplo, humanos-, objetos -por ejemplo, ciudades, empresas, etc.-, y un entorno. Las fronteras definen físicamente agentes y objetos, pero éstas no establecen límites más allá de lo físico. Elegir ser propietario de una pequeña empresa es establecer un límite que no es establecido por el sistema natural. El emprendimiento con su potencial ilimitado coincide con un sistema natural sin límites. (Para evitar confusiones o juicios controvertidos, defino «natural» simplemente como lo que se practica en la naturaleza o por los humanos sin consideraciones morales).

Ahora pasamos a la enseñanza del espíritu emprendedor, y primero debemos abordar una pregunta: ¿los emprendedores nacen o se hacen? Los empresarios nacen … en la mesa del comedor. Lo que distingue al emprendedor de otras personas es su tolerancia al riesgo. Una apreciación del riesgo se aprende a una edad temprana antes de que cualquier profesor universitario o de que alguna aceleradora de una empresa que inicia entre en la vida de una persona. Si no se pueden crear empresarios, ¿por qué enseño emprendimiento? Parafraseando a Jascha Heifitz en respuesta a una pregunta sobre la enseñanza del violín, “Yo sólo pulo los diamantes, no hago los diamantes». Sólo hago mejores emprendedores … pero me esfuerzo mucho.

Así que ahora pasamos a la cuestión de cómo enseñar emprendimiento, y la respuesta fácil es: «encuentre un curso en línea de Coursera o EDx o MIT». Lo que he hecho en cada curso de emprendimiento o emprendimiento social que he enseñado durante los últimos siete años es utilizar artículos y publicaciones de blogs de emprendedores, capitalistas de riesgo, aceleradoras y fuentes académicas como Harvard Business School y MIT. No uso libros de texto porque todavía tengo que encontrar un libro de texto escrito por un emprendedor exitoso. Si 25 lectores de la revista envían un mensaje a edularity@gmail.com, publicaré un programa de emprendimiento con notas explicativas sobre cada artículo. Todo esto suena muy bien para estudiantes de entre 12 y 18 años de edad, pero ¿qué sucede si quiero comenzar con los niños en edades de preescolar. ¡Qué bueno que trabajé en One Laptop per Child porque tengo la respuesta!

Volvamos al marco explorar-explotar que mencioné al principio del artículo. Ahora consideremos las 4C’s: creatividad, pensamiento crítico, colaboración, comunicación. Creo que si piensa en las habilidades necesarias para descubrir y dimensionar -escalar- una oportunidad de mercado -explorar-, quizá las primeras habilidades requeridas sean la creatividad y el pensamiento crítico. La creatividad identifica las oportunidades y el pensamiento crítico elige la estrategia a seguir. Es hora de explotar la oportunidad, eso es más complicado, involucra a un equipo, etc. Para ello es mejor usar todas las 4C’s.

¡Diviértase un poco, descubra y asuma el riesgo de enseñar las 4C’s! Los niños de cuatro años son pequeños empresarios en entrenamiento. Por supuesto, creemos en el aprendizaje, y no en el entrenamiento, y esa puede ser la habilidad individual más importante en el emprendimiento. Los emprendedores se sienten cómodos iterando y aprendiendo de cada iteración. Iterar significa repetir; ejecutar repetidamente una serie de operaciones o rutinas hasta satisfacer una determinada condición.

Las 4C’s, Piaget y el emprendimiento están todas basadas en el mismo marco de explorar y explotar. Por ende, deben estar correctos 😉

¡Hasta la próxima!