¡La ciencia es amistad! Entrevista a Antonio Battro

¡La ciencia es amistad!

Entrevista exclusiva a Antonio Battro por Mariana Ludmila Cortés

Querido Antonio,

Creo firmemente que es necesario que más familias y educadores conozcan más de cerca tu trabajo, tus investigaciones y tus publicaciones directamente. Por ello, agradecemos profundamente el haber aceptado esta entrevista y por permitirnos rendir este pequeño homenaje a tu vida y trayectoria.

Desde su infancia, Antonio Battro fue un niño con gran hambre de conocimiento, lo que lo ha llevado a convertirse en médico, neuropsicólogo, educador; a conocer grandes personalidades de las ciencias, la educación y la tecnología en el mundo; a aprender inglés, portugués, italiano, francés, alemán, griego y latín; a tocar el piano; a estudiar filosofía…

¿Cuáles son las más grandes satisfacciones que te ha otorgado tu gran amor por el aprendizaje? ¿Crees que se nace con el amor por aprender o se desarrolla a través del tiempo?

“Gracias Mariana por esta oportunidad que me das para compartir mis experiencias con colegas de tantos lugares. Creo firmemente que “la ciencia es amistad”. Ese es el título de mi próximo libro… Intentaré ahora responder a tus preguntas”.

¿Quiénes son las personas qué más han marcado la vida de Antonio Battro desde el punto de vista personal y desde el punto de vista profesional?

“Ciertamente mi familia ha sido y sigue siendo el aire de amor que respiro. Ya tengo 82 años y mis primeros recuerdos se remontan a mi infancia en el verano de Mar del Plata, “la ciudad feliz” como la llamaban, al sur de Buenos Aires, donde nací. Esas mañanas esplendorosas en las playas con mis padres, tíos, hermanos y primos por doquier. Los paseos por los campos vecinos, las salidas a caballo… éramos una multitud en la vieja casona de mis abuelos. Las tradiciones familiares heredadas de los antepasados españoles, italianos, alemanes, ingleses… arreciaba la terrible guerra en Europa, pero en la casa reinaba una gran paz. Mi padre era un cardiólogo eminente, quien murió muy joven. Yo tenía 12 años, y éramos 6 hermanos. Mi madre nos crio con mucho amor y educó con cuidado. Nuestra familia fue nuestra mejor escuela. Todos estudiamos con placer, hacíamos música y teatro, yo adoraba dibujar… y sigo dibujando…

«Me gradué de médico en la Universidad de Buenos Aires a los 21 años y obtuve una beca para seguir estudiando en París, donde me dediqué a la psicología experimental en el laboratorio de Paul Fraisse de la Sorbona. Una experiencia que marcó mi vida. Me doctoré en la Universidad de París en 1961 con una tesis sobre la percepción visual y los movimientos oculares (Nota 1). Jean Piaget me invitó a integrar su Centro de Epistemología Genética en Ginebra, y allí fuimos en 1967 con mi mujer Isabel y mi hijita Marina. Luego, ya en Buenos Aires, vinieron dos más, Valeria y Nicolás. Tengo cuatro nietos, el mayor, Santiago, se recibe de ingeniero este año; muchas veces me acompaña en mis viajes. No hay mejor compañía para un abuelo viajero”.

Podría pensar que ha habido en la trayectoria de Antonio, personas que han sido claves en su vida profesional. Se me ocurren dos en particular: Uno es Jean Piaget, cuando te invita a colaborar con él y otro es Seymour Papert, cuando te dice que al ser médico tienes la gran ventaja de que nadie te puede negar una computadora para trabajar con niños. De aquí surgen varias preguntas… 

¿Cómo y cuándo conoces a Jean Piaget y cómo marca tu vida? ¿Cómo y cuándo conoces a Seymour Papert? ¿Es correcto pensar que te marca al presentarte una perspectiva poco usual en la época desde el punto de vista académico sobre del mundo digital y el aprendizaje de los chicos?

“Conocí a Piaget en los cursos que daba en París periódicamente. Por coincidencia, en esos años él estaba trabajando sobre los mecanismos perceptivos en los niños, tema muy cercano al de mi tesis de doctorado de la Universidad de París. Piaget y mi maestro Fraisse eran amigos. Y eso me ayudó mucho. Yo me interesaba profundamente en los problemas epistemológicos, y seguía todos los cursos a mi alcance sobre el tema, tal es así que al terminar mis estudios en Francia, decidí pasar un año en la Universidad de Friburgo en Suiza para estudiar más filosofía y lógica-matemática. Allí algunas clases se daban ¡en latín! Comencé desde Friburgo a viajar regularmente a las reuniones de Piaget en el Centro de Epistemología en Ginebra en 1962. Quedé fascinado con ese nuevo mundo que nos abría Piaget y por la calidad de los eminentes colaboradores y visitantes. Decidí dedicarme enteramente a esos temas.

«Allí conocí a Seymour Papert quien ya comenzaba a perfilarse como precursor de la educación digital. Nos hicimos amigos y cuando él se mudó a los EE.UU. como profesor en el MIT, pudimos interactuar intensamente para implementar las computadoras en el aula. Misión “casi imposible” en aquellas décadas… por eso tanto más atractiva…

«En Buenos Aires fundamos en 1965 con un grupo de amigos el Centro de Investigaciones Filosóficas CIF, que hoy es un centro reconocido internacionalmente, adherido al Consejo de Investigaciones Científicas y Técnicas CONICET (http://cifnet.org.ar/institucional/historia/). En ese contexto interdisciplinario mi gran amigo, el ingeniero Horacio C. Reggini, pionero en informática en el país, tradujo, desarrolló, e impulsó el lenguaje LOGO creado por Papert en toda la región. Creamos la Asociación Amigos de LOGO y yo comencé a implementar las computadoras en la rehabilitación de niños discapacitados en el Servicio de Pediatría del Hospital Italiano, y con mi joven amigo, informático y educador, Percival Denham, en el Instituto Oral Modelo (IOM), creo que fue el primero de su género en el mundo para niños sordos e hipoacúsicos. También en Buenos Aires fundamos el Centro de Computación Clínica para atender la demanda creciente en este campo de la rehabilitación. Extendimos esta nueva modalidad de educación digital a otros países de la región, especialmente en el Brasil, donde había trabajado en los años 70 organizando Centros de Estudios Cognitivos en varias universidades y pudimos introducir las computadoras en educación en la década del 80. Hicimos también un encuentro internacional LOGO, con la presencia de Papert que tuvo un gran éxito en Rio Grande do Sul.

«Por otra parte, como decía mi colega de Harvard, David Rose, fundador de CAST (www.cast.org/about/board/david-rose.html#. WuDwumUs6i4) “el futuro de la educación está en los márgenes”. En efecto, si resolvemos un problema de comunicación de una persona con discapacidad a través de recursos de la informática, abrimos inmediatamente un campo inmenso a todos, sin excepción. El sintetizador de voz, el reconocedor de voz, la traducción automática, sirven para resolver los problemas de comunicación más extremos. El caso de Stephen Hawking es paradigmático, su vida diaria y su notable trabajo científico dependieron de estas prótesis informáticas. Nunca olvidaré el privilegio de verlo actuar en nuestra Academia Pontificia de Ciencias, donde éramos colegas, moviendo el cursor de su laptop con un movimiento casi imperceptible de su mejilla, detectado por un sensor en su anteojos, para escribir laboriosamente una respuesta a una pregunta que enseguida comunicaba a la audiencia con su sintetizador de voz. Su reciente partida nos ha conmovido y su ejemplo nos sigue iluminando”.

En el número pasado, entrevistamos a Sidney Strauss, a quien le preguntábamos acerca de sus investigaciones sobre la enseñanza de los niños, es decir, cómo los niños tienen la capacidad de enseñar de manera natural. Él mencionaba que su investigación se enriqueció gracias a una idea que tú implantaste para estudiar: “cómo el cerebro enseña” y que junto a Mariano Sigman, se realizaron estos estudios.

¿Nos puedes compartir más de esto y de algunos de los descubrimientos que arrojó esta investigación?

“En efecto, pueden consultar los trabajos realizados en el laboratorio de Mariano Sigman en la Facultad de Ciencias Exactas de la Universidad de Buenos Aires sobre el tema de la interacción entre el cerebro que enseña y el cerebro que aprende, inspirado en el famoso diálogo de Platón llamado “Menón” donde Sócrates conversa con un joven esclavo para resolver el problema geométrico de duplicar el área de un cuadrado, tema íntimamente relacionado con el teorema de Pitágoras (Nota 2). Allí se vio claramente, por primera vez, a través de las imágenes cerebrales, cómo se “ponen en sintonía”, por así decir, los cerebros del maestro y del alumno para resolver un problema. Esta “interacción entre cerebros” es hoy un tema de estudio en pleno auge. En 2016 organizamos un encuentro sobre el tema B2B brain to brain, en uno de los cursos anuales que realizamos en la International School of Mind, Brain and Education de la Fundación y Centro Ettore Majorana de Cultura Científica en Erice, Sicilia, que fundamos con mi gran amigo y colega de Harvard Kurt W. Fischer, inseparable compañero de aventuras en “neuroeducación” (www.mbe-erice.org)”.

Particularmente en el mundo académico hay una cantidad importante de información que se malinterpreta en perjuicio de las estrategias pedagógicas y del aprendizaje de los niños.

Desafortunadamente incluso se crean productos e ideas que se han arraigado en la sociedad y en el mundo educativo y que distan mucho de ser asertivos o de estar alineados con estudios de las ciencias cognitivas en educación.

No sólo has sido la primera persona que posiblemente acuña el término “neuroeducación” en español en los años 60, sino también, has sido la persona que ha roto algunos de los neuromitos que han estado más afianzados en el mundo educativo. Uno de ellos la tan famosa idea que un hemisferio del cerebro es más creativo y el otro es más analítico.

¿Podrías contarnos un poco sobre la historia de Nico y cómo su historia desbanca el neuromito de que no se podría vivir con medio cerebro, y además, de que un hemisferio del cerebro domina ciertas habilidades más que el otro?

“Nico tenía 5 años cuando vino con sus padres a mi laboratorio en Buenos Aires. Querían consultarme cómo podían escolarizar a su hijo Nico, que había sido sometido a los 3 años a una hemisferectomía derecha para eliminar graves episodios epilépticos intratables por otros medios. La intervención fue un éxito, perdió su hemisferio cerebral derecho pero su hemisferio izquierdo comenzó a compensar notablemente muchas de sus funciones. Quedó con una disfunción motora en su brazo y mano izquierda y también en su pierna izquierda, pero sus padres, muy deportistas, lo entrenaron en los más variados deportes, y hoy es campeón nacional en esgrima especial. Percibí su simpatía y talento y me ocupé de introducirlo en el mundo digital. Fue el primero en su escuela en usar una computadora en el aula desde el primer grado. Nico fue probando con creces que “medio cerebro” era suficiente para desempeñarse en la vida y en los estudios. Años después aproveché también mi paso por Harvard como profesor visitante para invitarlo a Boston, donde se le hicieron minuciosos estudios de imágenes cerebrales sobre el funcionamiento de su cerebro izquierdo. Yo ya había escrito un libro sobre Nico: Half a brain is enough que fue traducido a varios idiomas. Mary Helen Immordino Yang, alumna destacada de la Escuela de Educación de Harvard, hizo entonces una admirable tesis de doctorado sobre él y otro joven que había sufrido la ablación del hemisferio izquierdo. Se demostró así que la neuroplasticidad del sistema nervioso central podía superar muchas limitaciones impuestas por “un medio cerebro”. Estos estudios de control por imágenes cerebrales continuaron en el laboratorio NeuroSpin en Francia, a cargo de mi gran amigo Stanislas Dehaene, que presentó además los notables trabajos de Nico como artista pintor en su curso del Collège de France. Ahora estamos organizando con Nico una exhibición internacional de sus pinturas y escribiendo un libro juntos. Más de 20 años de amistad, entre maestro y alumno en la escuela de la vida, que de paso nos ha enseñado que el sistema nervioso tiene recursos inigualables para superar muchos defectos, y que las nuevas neuroprótesis informáticas infunden esperanza a millones de personas con discapacidades”. (Nota 3).

¿Con qué otros neuromitos te encuentras comúnmente en el ámbito educativo?

“El mercado ha popularizado explicaciones simplificadas de las bases neurocognitivas del pensamiento, del aprendizaje, de las emociones, de las culturas y de las lenguas, que pueden inducir a error. Un caso emblemático fue el auge del llamado “efecto Mozart” que sostenía las ventajas de hacer escuchar su música desde corta edad porque “desarrollaba la inteligencia”, lo que no se pudo probar. Espero que el avance de las ciencias supere estas desviaciones, producto seguramente de una primera etapa de desarrollo, siempre propicia a la ciencia ficción”.

¿Cómo puede, una familia que enseña en casa o un educador, identificar un neuromito o evitar caer en una mala interpretación de datos científicamente establecidos que lleven a elegir falsas estrategias o productos educativos simplemente porque alguien le agrega el término “neuro”?

“La mejor manera es pedir asesoramiento técnico y no dejarse llevar por las modas del momento”.

Particularmente me he encontrado con productos que fomentan la aceleración de la lectura de niños en edades tempranas (bebés) a través de la memorización de palabras escritas en tarjetas, justificándolo con supuestos estudios del desarrollo del cerebro del niño.

¿Existen estudios que conozcas que arrojen información fidedigna sobre el aprendizaje de los niños en edades tempranas, particularmente relacionado con la lectura? ¿Recomiendas alguna lectura en particular sobre el tema?

“Posiblemente los estudios neurocognitivos sobre el aprendizaje de la lectura en los niños son los más numerosos en la literatura actual. Muchos comenzaron por desarrollar técnicas para superar “problemas de aprendizaje” como la dislexia, el déficit de atención, pero ahora hay, además, un interés creciente por conocer los procesos “normales” que nos permiten leer (y calcular) en cualquier idioma. En la Nota 4 doy algunos textos fundamentales sobre el tema con una amplia bibliografía actualizada”.

Otros neuromitos también están muy arraigados en el mundo de la educación y la tecnología. Hay un miedo profundo en muchos padres y educadores en permitir el uso de la tecnología en los chicos. Tú has investigado a lo largo de los años cómo las computadoras pueden ayudar el proceso de aprendizaje en niños en edades de escuela primaria y posterior. Muchos de estos estudios comienzan desde la época de tu colaboración con Piaget.

“Debemos recordar que en los años 60 no había computadoras a disposición de los niños, eran máquinas muy costosas sólo accesibles a técnicos muy especializados. Seymour Papert tuvo la intuición genial de percibir que la programación, escribir en código, se convertiría en una nueva capacidad a desarrollar en todos los seres humanos. Para ello creó el lenguaje LOGO que permitió a los más pequeños comandar un pequeño robot, la famosa “tortuga” que se haría famosa por su versatilidad. Con Percy Denham describimos en los 90 la emergencia de una genuina “inteligencia digital” en la población escolarizada. Hoy, nuestro querido amigo Howard Gardner, el gran psicólogo de las inteligencias múltiples, habla de la “App generation” que ya no tiene fronteras gracias al uso creciente de los equipos portátiles y de los teléfonos inteligentes en todo el mundo”. (Nota 5).

¿Es realmente un mito pensar que las computadoras afectan las capacidades cognitivas en los chicos que las usan? ¿Hay distinción desde el punto de vista de desarrollo cognitivo del niño y/o del individuo entre el uso de computadoras como un medio de consumo de información vs. un medio de creación?

Hay una frase del libro de Mitchel Resnick del Media Lab que me parece da en el punto:

“Con demasiada frecuencia, ves que los padres y maestros se enfocan en cuánto tiempo pasan sus hijos frente a una pantalla. Para mí eso no tiene sentido. No son los medios los que son importantes, sino lo que los niños están haciendo con ellos. Los niños pueden hacer actividades creativas con madera o en la computadora haciendo animaciones. Puedes hacer cosas creativas o no creativas en los dos mundos. Lo que para mí es importante es que pasen por un proceso creativo. Es más importante cómo ayudamos a los niños a realizar expresiones creativas independientemente de los medios que están usando”.

¿Qué opinión te merece esta frase? ¿Cómo podemos “Pensar las tecnologías de la información desde la ciencia cognitiva y la neurociencia?”

“Estoy totalmente de acuerdo con esta frase. Sin duda mi querido colega Mitch Resnick es una de las personas más autorizadas en el tema y con mayor experiencia y talento para impulsar las prácticas digitales a todas las edades y valorar su impacto en la sociedad. Su laboratorio Lifelong Kindergarten del Media Lab del MIT www.media.mit.edu/ groups/lifelong-kindergarten/overview/ es un ejemplo extraordinario al respecto, que sigue inspirando a muchísimos en todo el mundo.

«En cuanto a pensar las tecnologías de la información desde la ciencia cognitiva y la neurociencia, no hay todavía mucha experiencia en este tema. Lo que más ha progresado es el desarrollo de las neuroprótesis, y los trabajos más exitosos han sido hasta el momento aquellos relacionados con las deficiencias auditivas gracias al extraordinario desempeño de los implantes cocleares que han cambiado radicalmente la educación y la vida de las personas sordas o hipoacúsicas. En las referencias se podrá consultar una excelente guía en los textos sobre neuroprótesis de John P. Donoghue, un eminente experto en el tema. (Nota 6).

«Merece también citarse el programa informático Mate Marote, desarrollado en la Universidad de Buenos Aires. con la colaboración de expertos de otras instituciones, que estudia los efectos sobre la memoria de trabajo, planeamiento, control cognitivo-inhibitorio y atención, con estos juegos diseñados para estimular las funciones ejecutivas del cerebro, especialmente en matemáticas y lenguaje. Hoy este tipo de programas neurocognitivos se puedan aplicar en gran escala gracias a la difusión de los recursos digitales en el aula y el hogar”. (Nota 7).

Desde un punto de vista general, con y sin tecnología digital, ¿hay métodos y técnicas de las neurociencias que hayan logrado éxitos significativos en transformar los procesos de enseñanza y aprendizaje escolares?

“Las neurociencias se pueden y deben aplicar en todas las etapas del aprendizaje y de la enseñanza, sin duda alguna, pero estamos apenas dando los primeros pasos en el tema. Hay numerosos proyectos en marcha en todo el mundo, uno muy promisorio, en el que participo como consultor, es el que patrocina el Global Learning XPrize, que se está ensayando en Tanzania en aldeas donde no hay escuelas ni maestros con la ayuda de programas avanzados de informática educativa basados en la práctica de funciones neurocognitivas esenciales para el aprendizaje y la enseñanza. Allí los propios niños se convierten en maestros al descubrir por sí mismos los mecanismos para utilizar los equipos de información y comunicaciones que reciben (https://learning.xprize.org)”.

(Pregunta hecha por Robert Hacker): Con todos los avances documentados en neurociencia en los últimos cinco años, ¿señalarías alguno que haya cambiado la manera en que pensamos sobre cómo aprenden los niños?

“Buena pregunta. Yo creo que el primer cambio fue detectado en la época de Piaget, cuando nos dimos cuenta que los niños que usaban computadoras y empezaban a programar en LOGO desde muy pequeños alcanzaban la etapa de las operaciones formales muy precozmente. Todo esto fue confirmado con creces en los últimos años cuando se aumentó exponencialmente el numero de máquinas en manos de los niños. Por ejemplo, en el programa OLPC, One Laptop Per Child, que lanzó Nicholas Negroponte con sus colegas del Media Lab del MIT en 2005, quedó probado que los niños de la más diversa proveniencia social y étnica logran resultados notables al pasar a ser actores con gran impacto educativo y social en el nuevo ambiente digital, que ya no tiene fronteras.

La Casina Pio IV, Sede de la Pontificia Academia de Ciencias, en los Jardines Vaticanos. Crédito: Cortesía del autor

«Siguiendo con este modelo hemos propuesto establecer que la Conectividad es un Derecho Humano al término de un encuentro realizado en noviembre del 2017 en la Pontificia Academia de Ciencias con la colaboración de la Fundación para la colaboración entre los pueblos, que preside Romano Prodi y que firmamos como una Declaración a ser presentada ante las Naciones Unidas. (http://www.pas.va/content/accademia/en/ events/2017/connectivity/declaracion.html).

«Incidentalmente, fue gracias a OLPC que nos encontramos en México, querida Mariana, hace algunos años, cuando cumplíamos nuestras tareas en el proyecto, en mi caso como Chief Education Officer, lo que me permitió visitar decenas de países en todos los continentes y encontrar a personas como tú, enteramente dedicadas a la educación. Fue un período extremadamente importante de nuestras vidas, como lo explico en un texto que presenté en la Pontificia Academia de Ciencias en colaboración con Cecilia de la Paz, del Uruguay, donde el programa CEIBAL sigue expandiendo y perfeccionando las ideas de OLPC, sumando logros significativos que lo han convertido en un ejemplo mundial”. (Nota 8).

Niños a caballo en una escuela rural del Uruguay, con sus laptops XO-OLPC del programa CEIBAL.

Habiendo colaborado con Piaget, conoces bien los fundamentos de constructivismo de Piaget pero… (Pregunta hecha por Robert Hacker): ¿Cuáles crees que eran las ideas especiales de Vygotsky sobre el aprendizaje de los niños?

“Yo estuve un tiempo en la Universidad de San Diego en California en el laboratorio de Michael Cole, un propulsor de la obra de Lev Vygostsky, donde aprendí mucho. Creo que su idea de la “zona proximal de aprendizaje” es genial y muy vigente. (http://lchc.ucsd.edu/People/MCole/Cole_Zone- of-Proximal-Development.pdf ). Pero debemos recordar que tanto Piaget como Vygostky desarrollaron sus teorías –que a mi ver eran complementarias y no opuestas- mucho antes de la implementación masiva de la informática y las comunicaciones en la sociedad, especialmente en el aula y el hogar. El cambio actual es drástico y exige una nueva mirada sobre el desarrollo cognitivo y la cultura digital en la educación de las nuevas generaciones”.

Al haber asistido al seminario de Epistemología Genética de Jean Piaget, estudiaste cómo los chicos desarrollaban conceptos filosóficos, de física o matemáticos. ¿Los chicos pueden generar de manera autónoma conceptos filosóficos?

“En realidad toda la teoría epistemológica de Piaget se basa en estudiar el desarrollo espontáneo por parte de los niños de las grandes categorías filosóficas (y científicas) de espacio, tiempo, cantidad, causalidad, moral, etc. En este sentido Piaget aplicó la teoría de Kant de la razón pura y de la razón práctica en la psicología del desarrollo y en la educación, estudiando la emergencia de los precursores comunes de los conceptos básicos de la filosofía y de la ciencia en todas las culturas. Mis libros Diccionario de epistemología genética y El pensamiento de Jean Piaget. Psicología y epistemología están dedicados a exponer estos temas”. (Nota 9).

Hemos discutido anteriormente la importancia del desarrollo del pensamiento computacional, del pensamiento matemático e incluso del pensamiento científico, pero últimamente he visto en mi hija menor un enorme interés en la filosofía y en la epistemología particularmente. He notado cómo a través de sus investigaciones autodidactas de filosofía, han transformado su proceso cognitivo a analizar cuanta frase o lectura cae en sus manos, e incluso cuanto pensamiento se genera en su mente y noto en ella una clara representación de la aquella tan epistemológica frase de Papert: “No puedes pensar en pensar sin pensar en pensar en algo”.

“En efecto, Seymour Papert fue, en cierto sentido, un precursor de las neurociencias cognitivas actuales, al incursionar en los procesos mentales propios de la programación en LOGO y sus derivados, mucho tiempo antes de que se desarrollaran los nuevos métodos de análisis de las actividades cerebrales con EEG, NIRS, PET, MRI, etc., que nos permiten ahora observar con precisión aquellos procesos mentales que eran inaccesibles a los métodos vigentes entonces. Alguna vez le dije, jocosamente, que “había que poner más cerebro” en el Media Lab del MIT… y es lo que están haciendo ahora también muchos laboratorios dedicados a establecer lazos entre las ciencias de la informática y comunicaciones con las neurociencias cognitivas”.

Por esto, no puedo evitar pensar que hemos dejado de lado en la academia y en la enseñanza una parte fundamental del ser: la filosofía e incluso, lo que ahora llamo (y entiendo claramente en la manera de análisis de mi hija menor) el pensamiento filosófico.

¿Creerías necesario o importante desarrollar el pensamiento filosófico en los chicos desde edades tempranas? ¿El pensamiento filosófico es innato o se desarrolla? ¿Cómo fomentarlo?

“Como todos los conceptos que desarrolla el ser humano, los conceptos filosóficos tienen sus “precursores” en todas las culturas. Por ejemplo, el concepto de causalidad comienza en los niños como “animismo” (las cosas tienen deseos e intenciones), como “artificialismo” (la naturaleza ha sido construida con un diseño explícito), etc. Piaget se ocupó de estudiar esos precursores en función de la edad del niño y estableció que se generaban por etapas bien definidas. Las ideas originales de Piaget están hoy en revisión pues las ciencias del cerebro y de la informática, que prácticamente eran inexistentes en vida de Piaget, han revolucionado radicalmente el análisis psicogenético. Hoy esos “precursores “se estudian de otra manera y con otros métodos”.

¿Hay algún consejo que quisieras compartir con las familias que han decidido tomar la educación en sus manos?

“¡Que lo hagan! Hoy es más fácil que hace diez años. Hay miles de cursos online, miles de textos, mapas, músicas, museos y laboratorios en Internet. Y la socialización, que es absolutamente necesaria, se puede organizar de múltiples maneras en grupos deportivos, organizaciones civiles y religiosas, servicios a la comunidad, centros de artes y ciencias. Pero sobre todo es el amor de la familia unida, lo que mantiene todo en movimiento, en paz y alegría”.

¿Hay alguna pregunta que siempre hayas querido contestar y que nadie te haya preguntado?

“Hay miles, que yo me hago a diario y no sé contestar… Pero escribí recientemente sobre estos temas faltantes, y espero seguir haciéndolo”. (Nota 10).

¡Muchas gracias nuevamente Antonio!

“Gracias a ti Mariana y a los esforzados lectores de esta modesta nota, desde mi vagón de tren en el campo, Homo Viator!”.

NOTAS

(1)
Battro, A.M. (2006): Microdiscoveries: A fractal story. A case study of creative paths and networks in science. In: Paths of Discovery. Pontifical Academy of Sciences, Acta 18, Vatican City. www.pas.va/content/dam/accademia/pdf/acta18/acta18- battro.pdf

(2)
Goldin, A., Pezzatti, L., Battro, A.M & Sigman, M. (2011). From ancient Gre ece to modern education: Universality and lack of generalization of the Socratic Dialog. Mind, Brain and Education. 5, 4,180-185
Holper, L., Goldin, A. Shalóm, D., Battro, A.M., Wolf, M. & Sigman, M. (2013) The teaching and the learning brain: a cortical hemodynamic marker of teacher-student interactions in the Socratic dialog. International Journal of Educational Research. 59, 1–10.
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(3)
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(4)
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Wolf, M., Gottwald, S., Breazel, C., Galyean,T. & Morris, R, (2017). “I hold your foot”. Lessons from the reading brain for addressing the challenge of global litteracy. In A.M. Battro, P. Léna, M. Sánchez Sorondo & J. Von Braun (Eds) Children and sustainable development. Ecological Education in a globalized world. Pontifical Academy of Sciences & Springer

(5)
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(6)
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(8)
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(9)
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(10)
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Battro, A.M. (2017). Los presidentes también se educan. En Golombek, D. y Bär, N., (Eds). Neurociencias para presidentes: Todo lo que debe saber un líder sobre cómo funciona el cerebro, y así manejar mejor un país, un club, una empresa, un centro de estudiantes o su propia vida. Siglo XXI, Buenos Aires.

¡La ciencia es amistad!

Desescolarizados quiere felicitar y honrar a todos los educadores y educadores en casa, hoy 15 de Mayo, día del maestro en México. Es por ello que ofrecemos el 3er número de desescolarizados la revista para su descarga ¡SIN COSTO!
En esta EDICIÓN ESPECIAL te presentamos la entrevista a Antonio Battro, miembro de la Pontificia Academia de las Ciencias, colaborador y discípulo de Piaget y grandes educadores y científicos;

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